En este artículo, encontrarán las características de la ciencia ficción y la historia de este género en la literatura.

Veamos el siguiente video introductorio:

 

 

 

 

 

El relato de ciencia ficción: entre la ciencia y la literatura

 

El género literario de la ciencia ficción o ficción científica (traducción literal de science fiction) tiene sus orígenes en las novelas de Julio Verne, H. G. Wells y Robert Stevenson. Este género se basa en la especulación sobre el desarrollo de la ciencia y de la tecnología; plantea una reflexión sobre los alcances de estos adelantos científicos y sus consecuencias  positivas o negativas para la humanidad. Estos relatos proyectan un mundo imaginario pero posible y coherente, y que se rige por reglas propias.

Los avances científicos del siglo XX fueron propicios para el conocimiento del género, que luego fue exportado al cine, la historieta y la televisión.

Los temas de la ciencia ficción

La noción clásica del género, acuñada en la década del 30 del siglo pasado, proponía agrupar los tópicos en tres grandes grupos: la vida futura, los mundos desconocidos y los visitantes inesperados. En otras palabras, la lógica que gobernaba la ciencia ficción de esos primeros años era la lógica de la otredad: otros tiempos, otros mundos, otras subjetividades.

Entre los temas que interesaron a la ciencia ficción, se encuentran los siguientes:

·         El viaje en el tiempo, ya sea hacia el futuro (anticipación) o hacia el pasado. Cuando el viaje es hacia el pasado, el objetivo suele ser la modificación de un hecho importante que determina un cambio en el curso de la historia. Este tipo de ficción se denomina ucronía y especula sobre cómo habría sido la historia si los hechos hubieran sucedido de otra forma. Un ejemplo de viajes al pasado es Volver al futuro I.

·        El futuro anticipado. Muchos relatos de ciencia ficción especulan acerca del futuro que le espera a la raza humana. Entre las propuestas literarias las hay optimistas (utopías) y pesimistas (distopías). La novela Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, presenta un futuro masificador y asfixiante donde hasta la propia literatura está amenazada. Se trata, por lo tanto de una distopía. En cambio, Herbert G. Wells propone un futuro hasta cierto punto esperanzador en Una historia de los tiempos venideros.

·         Los descubrimientos científicos y tecnológicos en distintos campos, como la biotecnología, la inteligencia artificial, la ingeniería genética y robótica, que cambian la vida de las personas y plantean también importantes dilemas éticos.

·         Los viajes en el universo y contacto con extraterrestres, hechos que plantean la posibilidad de conquistar otros espacios y seres desconocidos, pero también el riesgo de ser dominados por sociedades superiores.

·         El desarrollo de supercomputadoras y redes informáticas que atrapan a los ciudadanos y controlan su vida, como lo expone la película Matrix.

La utopía y la distopía

La ciencia ficción ha sido una excusa para pensar el fututo de la humanidad: ¿los avances científicos son garantía de que la humanidad evolucionará hacia un mundo mejor? ¿O tal vez la manipulación de la tecnología nos llevará a la propia destrucción? Los avances tecnológicos y científicos que acompañan a la sociedad del siglo XXI tienen su contracara en el peligro que acarrean, porque el hombre se pregunta cómo serán usados, con qué fines, en beneficio de quiénes. En consecuencia, todas estas especulaciones dieron origen a dos tipos de relatos.

Las utopías son relatos en los cuales las sociedades del fututo han podido solucionar todos sus problemas, y en ellas no hay guerras  ni enfermedades. La palabra utopía viene del griego: topos significa “lugar” y el prefijo u tiene dos raíces posibles: ou (“no”) y eu (“mejor”), de manera que utopía significa al mismo tiempo “el no lugar” y “el mejor lugar”. El mejor lugar es el que no existe todavía y, por extensión, el que deseamos, pero en principio es una idea tan perfecta como irrealizable.

Pero otras narraciones plantean un futuro negativo, opuesto a la sociedad ideal: son los relatos distópicos. Las distopías se caracterizan por presentar un mundo en guerra, un clima de violencia generalizado, estados totalitarios que controlan las actividades, pensamientos e incluso el cuerpo de los ciudadanos a través de diversos mecanismos. A veces, también se imagina el finde la vida en la Tierra como consecuencia de los desastres ecológicos, la superpoblación y la lucha por los recursos naturales.


 

Fecha: 20/8/2018 | Creado por: Noelia Ayelen
Categoria: 2º TRIMESTRE
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