En este artículo encontrarán las características del terror y la historia de este género en la literatura

El miedo es tan antiguo como el hombre. Todo fenómeno natural, si desestabiliza, hasta que se encuentra alguna explicación, puede inquietar, producir miedo. Algunos fenómenos como la muerte, el sueño, las enfermedades, suelen necesitar una explicación más allá de lo cotidiano. Para algunas tradiciones, bastaba con nombrarlas y convertirlas en espíritus benéficos o maléficos, de acuerdo al efecto que provocaban.

Todas las culturas poseen historias que se refieren a zombies, fantasmas, espectros, etc. Originalmente se transmitían oralmente; algunas llegaron a escribirse y por eso hoy las conocemos. Luego el cine y otros medios virtuales las acercaron y convirtieron en íconos ya clásicos del género.

Antes de hablar de la literatura de terror, repasemos algunos conceptos de lo fantástico, ya que el terror está incluido en este otro conjunto. Todorov sostiene que lo fantástico es aquello que hace vacilar al lector. Esta vacilación del lector permite incluir al suceso fantástico dentro de este rubro o encontrar una explicación lógica para ese hecho fantástico e incluirlo dentro de un mundo verosímil.

Para este autor el género es evanescente porque se toca con otros y además, porque siempre es posible encontrar una explicación ‘realista’ que tranquilice ante un suceso inexplicable. Sus vecinos inmediatos: lo extraño y lo maravilloso, serían como extremos posibles en esta clasificación.

Muchos estudiosos de la literatura sostienen que no hay definición en estado puro: o sea, siempre dependen de la subjetividad de quien produce y quien la comprende. Sin embargo podemos coincidir en algo compartido por muchos teóricos de la literatura: el horror se halla dentro de lo fantástico, ya que toma elementos de lo real y de lo sobrenatural, produciendo el pasaje natural entre ambas esferas.

Históricamente, la literatura de terror surge en la etapa en que el hombre racionaliza aquellas historias que folklóricamente eran leídas como verosímiles, aún a pesar de su evidente distancia con la realidad. 

En su libro El horror en la literatura, el escritor norteamericano H. P. Lovecraft dice: "La emoción más antigua y más intensa de la literatura es el miedo, y el más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido".

Así pues, el relato de horror ha existido en todas las culturas y épocas. En la cultura occidental y en la época moderna, el cuento de terror tiene su ilustre fundador en Edgar Allan Poe con cuentos como "La fosa y el péndulo" o "El gato negro". Los cuentos de terror se definen por su intención de causar miedo en el lector. Para lograrlo, existen algunos procedimientos característicos: la inclusión de personajes re­pulsivos, la creación de ambientes tenebrosos o la presencia de objetos maléficos. Para construir una atmósfera terrorífica y atrapar al lector, es habitual que los elementos que causan espanto se introduzcan en forma gradual.

Algunas de las características más comunes de los cuentos de terror son:

La atmósfera o clima que rodea lo contado para crear una impresión determinada. Se presenta un marco o escenario sobrenatural capaz por sí mismo de suscitar sentimientos de terror o misterio, utilizando todo tipo de elementos oscuros.

- Escenarios terroríficos. Las acciones suelen desarrollarse en lugares cerrados, ale­jados y lúgubres, castillos, monasterios, mansiones tenebrosas con pasadizos y rincones secretos, cementerios, catacumbas. Además, las historias, generalmente, transcurren de noche, en medio de una tormenta con fuertes lluvias, truenos y re­lámpagos, o en un clima de extremo frío o calor.

La estructura secuencial de la historia: el desarrollo narrativo sigue una mecánica lenta y gradual; la gradación de los efectos y la exageración de personajes y situaciones buscan impactar al lector y acentuar los efectos estéticos. Este género emplea abundantemente la narración en primera persona cuyo efecto es borrar la distancia entre el narrador y el protagonista, contribuyendo a dar intensidad y nitidez a la vivencia del miedo, operando así la identificación del lector con el protagonista.

- La ambigüedad y la duda. El narrador suele dar lugar a más de una explicación de lo que sucede en el cuento, una de las cuales es racional y la otra implica algo sobrenatural. Esta imposibilidad de definir cuál de las dos explicaciones es la adecuada busca generar duda en el lector. Esta es una característica de los cuentos fantásticos en general, que suele aparecer en los cuentos de terror, ya que en muchos de estos aparecen seres o hechos sobrenaturales.  

La clara polarización entre el Bien y el Mal, este último a menudo es representado por un personaje que cumple la función de villano. Esta polarización exige que el lector se desprenda de prejuicios de sensibilidad para apreciar la función estética de algunos elementos, por ejemplo, asquerosos o crueles o de prejuicios morales.

- Seres espeluznantes: abundan los vampiros, hombres-lobo, personajes con las fa­cultades mentales alteradas, con identidades divididas, fantasmas, seres diabóli­cos, monstruos, muertos-vivos, etc. En general, estos seres representan una ame­naza para los protagonistas.

- Objetos maléficos. Los personajes suelen hacer uso de talismanes, amuletos, mu­ñecas encantadas o cuadros que parecen vivos. En algunos relatos, la amenaza pro­viene de un objeto que canaliza el mal.

 

 

El género gótico

En 1748 el filósofo David Hume presentó un texto titulado “Ensayos sobre el entendimiento", donde expresaba su descreimiento respecto de los milagros, pero concebía posible la creencia en fenómenos sobrenaturales. Ese siglo, el XVIII, se caracterizó por un afianzamiento de la burguesía y un avance de la ciencia muy evidente, entonces muchas de las creencias que se denominaban sobrenaturales, comenzaron a tener una explicación científica. Coincide este período histórico con el desarrollo de un movimiento literario, el realismo, cuya propuesta es producir en la literatura un efecto verosímil.

Pero como siempre el hombre necesitó a lo largo de la historia desarrollar su fantasía, surge paralelamente un tipo literario denominado gótico que responde a las características del terror. Estos textos surgen como reacción al proceso de industrialización y  urbanización que produjo sujetos que ya no confían en el mundo material porque observan ciertos desajusten, que desencajan de un orden estable anterior.

Como lo sobrenatural  ya no formaba parte de lo real, había que ubicarlo en un tiempo pasado, en un lugar alejado de lo cotidiano, y así los elementos sobrenaturales podían tener una mayor verosimilitud para los lectores.

El imaginario gótico se opone a un siglo asfixiado por la primacía de la razón y toma la locura como un elemento contrapuesto a toda forma de pensamiento. La literatura gótica se encarga de presentarle al hombre de la época una visión que confronta al ser humano con los objetos, lo absoluto con la nada, la naturaleza con el artificio, la conciencia con el sueño. Así, intenta demostrar que lo real es lo que se ve, pero también lo que no se ve, y que el ser humano es al mismo tiempo la apariencia y lo que no deja ver.

 

Características del relato gótico:

  • Ubicados en un tiempo pasado y  en un lugar exótico, alejado de la vida cotidiana.
  • Creación de un clima lúgubre, ya sea en espacios abiertos o cerrados: castillos en ruinas, tormentas eléctricas, criptas, pasadizos.
  • La noche es el momento propicio para estos relatos, por supuesto sin iluminación, o por la de algún tenue candelabro que deforma las figuras.
  • Los personajes son solitarios, incomprendidos, la mayoría de las veces rayan los límites de lo que podríamos considerar salud mental.
  • La ciencia y su desarrollo infinito, aún en aquellos puntos donde desafía los límites humanos y su posibilidad de manipular la obra divina: por ejemplo, crear o devolver vida a muertos o modificar características humanas con métodos científicos.
  • Visión angelical de los personajes femeninos, que generalmente aparecen debilitadas y sometidas por hombres, resaltando la condición de mujer débil.
  • A su vez, las heroínas góticas están dispuestas a dar y sacrificar todo por amor.
  • El amor enfermizo, la venganza, los matrimonios forzados o su interrupción, son otros de los tópicos góticos.

 

 

Bibliografía:

Baronzini; Sorzoni; Cordobes.Prólogo de Cuentos con espectros sombras y vampiros, Buenos Aires.Colihue.2001

Sardi, Valeria. Entre tinieblas: el género de terror. En: La ficción como creadora de mundos posibles. Buenos Aires, Longseller: 2003

Fecha: 28/5/2018 | Creado por: Noelia Ayelen
Categoria: 2º TRIMESTRE
Etiquetas: terror