A través del significado del nombre de este día, reflexionamos sobre el valor de la memoria, y la reafirmación de que "todo hombre tiene un nombre"

El 27 de Nisan en el calendario hebreo es el día definido por el Parlamento israelí como "Iom Hazikarón LaShoá BeLaGvurá", día de recordación de la shoá y del heroísmo.

¿Por qué usamos el término Shoá?

Shoá es la palabra hebrea que describe un cataclismo (desastre) destructivo. La palabra Holocausto proviene del griego holókauston que designa un tipo de sacrificio a Dios. La palabra Shoá con referencia al exterminio del judaísmo europeo, evidencia cuán diferente y singular era el destino del pueblo judío. Preferimos hablar de Shoá para hacer mención a lo sucedido, lo que nunca fue una ofrenda a Dios sino un cataclismo destructivo contra toda la Humanidad.

Shoá: un plan de exterminio. ¿contra qué?

El mundo judío antes de la guerra era diverso, no homogéneo. No había una sola forma de ser judío: habían judíos tradicionales, modernos, ortodoxos, progresistas, y también otros matices. Habían ganadores del Premio Nobel, sastres y hombres de negocios. Habían judíos adinerados y judíos tan pobres que no podían comprar zapatos de invierno para sus hijos
Iban a escuelas religiosas, rezaban, respetaban la tradición judía de dos mil años. Pero también iban al cine, jugaban deportes y bailaban tango. Se enamoraban, se divertían. 
Estabn ocupados en la vida mirando hacia el futuro, no viviendo en las sombras de las catástrofes.
Solemos decir que es imposible entender la magnitud de tragedia que fue la Shoá, sin entender lo que perdimos. Antes de la Segunda Guerra Mundial cerca de diez millones de judíos vivían, trabajaban y crecían en Europa. 
La Shoá fue el exterminio de seis millones de judíos, siendo cada uno un ser humano y un universo en sí mismo. Pero también, fue la destrucción de la magnífica y vibrante cultura que el pueblo judío había construído en todo Europa. Es necesario entender no sólo cómo murieron, sino cómo vivieron.
 

Hoy recordamos también la valentía

A pesar de las trágicas circunstancias en que se desarrolló la existencia de los judíos en los distintos países, fueron muchos los actos de oposición y lucha armada bajo el régimen de ocupación nazi. Durante esa época hubo manifestaciones admirables de ayuda mutua, de lucha por la supervivencia, auto sacrificio y defensa activa. En algunos guetos activaban organizaciones clandestinas que abarcaban todos los aspectos del quehacer humano. En las zonas ocupadas realizaban actividades ilegales la mayoría de las organizaciones juveniles y los partidos que existían antes de la guerra. Los movimientos juveniles continuaron educando a los jóvenes a superarse moralmente y a reforzar el vínculo con la Tierra de Israel. En algunos lugares se establecieron granjas de entrenamiento bajo el embozo de actividades productivas.

Todo hombre tiene un nombre

Así comienza el poema de Zelda. Dar nombre a las víctimas es reafirmar su condición humana. Los nazis quisieron borrarla, al despojarlos de sus pertenencias, afeitar sus cabezas y tatuarles números. Por ese motivo conocer sus historias: quiénes fueron, cómo vivieron, cuáles eran sus sueños, es un acto de resistencia. Es honrar su memoria.

Propuesta

En grupos, trabajarán con el sitio del Museo del Holocausto de Estados Unidos que contiene una biblioteca con historias de algunas de las víctimas.
Elijan una historia, leanla juntos. Redactarán una breve síntesis de ésta, que luego compartirán con la clase para que podamos conocerla, y rendirle homenaje. Agreguen un mensaje o reflexión.

Fuente: Bama, Yad Vashem, USHMM
Fecha: 13/5/2019 | Creado por: Nadia
Categoria: Segundo bimestre