Gran parte del atractivo turístico de Egipto en la actualidad se relaciona con las visitas a sus templos y construcciones vinculadas con el culto funerario. Los egipcios construían sus tumbas y los templos para el culto funerario pensando en la eternidad. Todos los edificios que se mantienen en pie del Egipto faraónico son en su mayoría tumbas, templos funerarios, templos en honor a alguna divinidad en particular, sobre todo con el fin de agradar a los dioses y conseguir la vida eterna. Los egipcios, creen que luego de la muerte deberán pasar un juicio a los muertos, donde se decidiría si habían sido justos o no y, por lo tal, merecedores de la vida en el más allá.

 

El juicio a los muertos

Observen el fragmento del “Libro de los Muertos” y  vinculen los pasos del juicio explicados con los números que aparecen en la imagen.

  • El difunto es llevado ante Osiris, quien actúa como juez y decidirá la suerte de la persona que ante él se presenta.

  • El dios Anubis lleva al difunto a la Sala de las Dos Verdades, donde tendrá lugar el juicio.

  • El fallecido deberá responder ante el tribunal de dioses, donde se lo interrogará para averiguar si esta persona fue justa o injusta.

  • Anubis se encargará de averiguar si el fallecido ha dicho la verdad, pesando el corazón en una balanza junto con  la pluma de la Verdad, la diosa Maat, mientras que Thot, dios de la escritura, anotaba el resultado: si la balanza se mantenía en equilibrio, el difunto había dicho la verdad y podía entrar en el Paraíso. Pero si mentía, la balanza se desequilibraría y el monstruo Ammit lo devoraría.

El juicio a los muertos es un elemento clave para la vida de los egipcios. No siempre existió esta creencia en el Egipto faraónico. Por lo tanto, hasta que se "democratiza" el acceso al otro mundo, el único que tenía garantizada la vida eterna eran el rey y sus allegados, quienes podrían pagar los costos de la momificación.
Fecha: 15/6/2018 | Creado por: Sandra
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