Lee los  siguientes Articulos y responde con los apuntes de clases y el libro. (Resumir) 
* Explique ¿Por qué Europa presenta una fragmentación Politica pero una Unificacion economica?
*¿Por qué la expansión del capitalismo esta relacionada con los focos de Xenofobia?
*¿Por qué el FMI fomento un ajuste en Europa? 
*Explique la relacion entre: Xenofobia- Politicas de Unificación - Nacionalismos latentes.
* ¿Qué es el nacionalismo? ¿Por qué es comun en Europa?
*¿Por qué el mapa de Europa es complejo?

Desigualdad y xenofobia en Europa.

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El marco discursivo que se ha articulado en torno al “Brexit” ha vuelto a poner en evidencia que el fantasma de la xenofobia que recorre Europa en los últimos tiempos es cada vez más visible. Buena parte de los partidarios de la salida del Reino Unido de la Unión Europea han situado el “problema” de la inmigración en el centro de la agenda, como uno de sus principales ejes argumentales para defender tal posición. Y no es un caso aislado. Ejemplos de este rebrote de xenofobia que está oscureciendo Europa también los tenemos en el vergonzante tratamiento del problema de los refugiados que huyen de la guerra y la miseria en Oriente Medio, o en el auge de fuerzas políticas de ultra derecha, inequívocamente racistas, en países como Austria, Francia o Alemania.

En una Europa resquebrajada por la crisis, las enormes brechas de desigualdad que se están abriendo tanto entre las diferentes naciones, como dentro de cada una de ellas, están siendo aprovechadas como puntos de anclaje a la hora de elaborar narrativas que localizan en el colectivo de inmigrantes uno de los principales focos del problema. En este sentido, son las oligarquías políticas y económicas las que están consiguiendo adueñarse e imponer un marco interpretativo de la crisis que aboga por encontrar los factores explicativos de la misma más allá de sus fronteras.


Se nos dice que las disparidades económicas existentes entre los países del centro y norte de Europa y aquellos situados en la Europa meridional se deben principalmente a que en el Norte se trabaja más y mejor, y en el Sur en cierto modo reina la holgazanería. También se nos asevera, y este argumento es tan viejo como interesado, que el elevado desempleo nativo es en parte causado por los inmigrantes, pues debido a las paupérrimas condiciones laborales que están dispuestos a aceptar, nos desplazan del mercado laboral y además arrastran hacia abajo las condiciones laborales del resto de trabajadores.

Sin embargo, durante los últimos años ha recobrado especial interés la relectura de la obra del antropólogo húngaro Karl Polanyi. En concreto, su obra “La gran transformación”, publicada a mediados del siglo pasado, proporciona algunas claves que resultan particularmente útiles a la hora de entender lo que está sucediendo en la actualidad. Decía Polanyi que la expansión de la economía de mercado, que solo ha existido en nuestra época y de forma parcial, subordina de manera progresiva todos los aspectos de la sociedad a dicho sistema. La sociedad misma pasa a ser un accesorio del sistema económico. Una economía de mercado que convierte todo en mercancía -incluso al individuo y la naturaleza-, que disloca el orden social básico que existía hasta su implantación, y que, por tanto, genera de manera paralela un movimiento de la sociedad en busca de su autoprotección, con objeto de resistir a los perniciosos efectos de una economía controlada por el “mercado autorregulado”.

La gestión de una crisis económica, que se alarga ya casi una década, está impulsando esa expansión y reforzamiento del mercado “autorregulado”, mientras que todos los mecanismos que actuaban de contrapesos para la sociedad, como el Estado del Bienestar o los derechos que protegen al trabajador en el ámbito laboral, están siendo desmantelados. Tal y como apuntaba Polanyi, en el contexto de una “sociedad de mercado” que se niega a funcionar, son las fuerzas conservadoras, y en concreto el fascismo, los que son capaces de ofrecer una vía de escape al estancamiento institucional para resolver la crisis.

Parafraseando al propio Polanyi, el abandono de la utopía del libre mercado nos pone cara a cara con la realidad de la sociedad, de manera que no queda otra alternativa que permanecer fiel a una idea ilusoria de la libertad y negar la realidad social, o aceptar esa realidad y rechazar la idea de libertad. La primera es la conclusión del liberal; la segunda la del fascista.

La parálisis institucional en la resolución de la crisis actual, y esas enormes brechas de desigualdad, que nos retrotraen al escenario de la Europa de comienzos del siglo XX, generan el caldo de cultivo idóneo para que las fuerzas políticas conservadoras capitalicen el descontento, la indignación y la angustia social a través de un discurso racista, exaltando el sentimiento nacional, y abogando por la defensa de lo que denominan los “intereses generales de la nación”. Esos relatos construidos por las oligarquías políticas y económicas, en última instancia, desvían y confunden lo que debería ser un diagnóstico certero de las causas de los problemas que afectan a amplias capas sociales, cerrando en falso la depuración de responsabilidades, y salvaguardando así los intereses materiales de las élites.

En la medida en que renta y riqueza son fuentes de poder, la desigualdad económica guarda un vínculo evidente con el desequilibrio en la distribución del poder, en tanto que la dominación y la subordinación de unos frente a otros se construye a partir de ella. De este modo, toda propuesta de solución a la crisis que debiera pasar por la reducción de la desigualdad, y, por tanto, por la redistribución de la renta y la riqueza, atenta contra el status quo de las élites político-económicas.

El exacerbado aumento de la desigualdad no es solo consecuencia de la crisis, también es una de sus principales causas. Y es por este motivo que la salida de la crisis, o al menos una salida de la misma en clave democrática y equitativa, pasa necesariamente por una fuerte redistribución de la renta y la riqueza.

De tal manera que el eje del conflicto no puede (debe) establecerse entre el penúltimo y el último en la escala de la jerarquía social, sino entre las mayorías sociales y aquellos que se están encargando de conducir y gestionar la crisis manteniendo intactas sus grandes cuotas de poder. Reflexionaba Varoufakis que en Europa predomina la extrañísima idea de que todas las cigarras viven en el Sur, y todas las hormigas, en el Norte. En realidad, lo que tenemos son hormigas y cigarras en todas partes.

*Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con el contenido de este artículo, que es responsabilidad de su autor.

Crece la xenofobia en Europa y preocupa a los inmigrantes.

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La ola de xenofobia crece y preocupa cada vez más en Europa y los ataques a inmigrantes son cada vez más frecuentes, señala en una nota publicada este domingo por el diario La Nación.

La nota puntualiza que en Italia,”Anna Stanciu, una rumana de 38 años que trabaja como babysitter, tiene miedo. Desde hace dos semanas, cuando un compatriota asesinó brutalmente a la esposa de un oficial de la marina italiana en la periferia de Roma, parece haberse desatado en Italia una ola de xenofobia". 

Y el problema no se reduce a este país, sino que se refleja también en otros de la próspera Europa, donde pequeños partidos con discursos contra la inmigración siguen cosechando triunfos y avances electorales”. 

“Trato de no hablar en mi idioma en público, porque siento que me miran mal”, explica Anna, que, como la mayoría de los 3.700.000 inmigrantes que viven en Italia, a fin de mes envía casi todo su sueldo a su madre patria. 

El temor de Anna es lógico. Después de la salvaje muerte de Giovanna Reggiani, la mujer del oficial italiano, el gobierno de centroizquierda de Romano Prodi expulsó a decenas de indocumentados, desmanteló varias villas miseria donde vivían gitanos y aprobó una nueva política de mano dura para prevenir más delitos. 

Pero esto no es todo. Hubo varios episodios de intolerancia e incluso agresiones contra extranjeros o tiendas que son propiedad de inmigrantes, que causaron gran alarma. 

"Es evidente el estado de tensión que hay con respecto a los extranjeros, que ha sido alimentado en los últimos años por respuestas demagógicas de los políticos ante las cuestiones de la inmigración", explicó Laura Baldrini, vocera del Alto Comisionado de las Naciones Unidos para los Refugiados. 

La nota realizada por la corresponsal en Italia, Elisabetta Piqué, puntualiza además que “ya en febrero último, el relator especial de Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia, Doudou Diène, en su informe sobre Italia, destacaba "una preocupante tendencia en el país hacia la xenofobia y el desarrollo de manifestaciones de racismo".

Confirman esta radiografía distintos hechos. Uno sucedió la semana pasada en Padua, al norte de Italia. Partidarios de la Liga Norte, el partido xenófobo por antonomasia, se pasearon con un cerdo por el sitio donde debía construirse una mezquita, lo que echó por tierra el proyecto de levantar el templo, ya que para los musulmanes el cerdo es un animal impuro.

Uno de los hechos que demostró la xenofobia fue el ataque de un joven a una adolescente ecuatoriana en un tren de Barcelona. Las imágenes fueron grabadas y dieron la vuelta al mundo. 

Otro episodio aún más espeluznante ocurrió en Turín, donde un ejecutivo indio, Aman Sharma, responsable del grupo Taj, la cadena hotelera más importante de la India, terminó tras las rejas sólo por su aspecto físico. Aman había viajado para participar del famoso Salón del Vino de Turín, y después de una jornada de trabajo salió del hotel a caminar. 

Sin saberlo, en lugar de ir hacia el centro, se metió en el barrio multiétnico de San Salvario, donde por error quedó involucrado en una redada de inmigrantes. 

Pese a gritar en perfecto inglés que se trataba de una equivocación y que tenía su pasaporte en el hotel, nadie le creyó. Aman fue insultado -"¡a la celda, sucio extranjero!", le gritaron-, y pasó una noche de pesadilla, entre delincuentes, hasta que al día siguiente la policía se dio cuenta del error. 

La escandalosa noticia no tuvo casi ninguna repercusión en los medios italianos, que suelen tratar con gran sensacionalismo y un lenguaje casi bélico cualquier delito cometido por inmigrantes.

"Se censuran los aspectos positivos de la inmigración y, alimentando la ansiedad que siente la opinión pública, se tiende a criminalizar a las comunidades extranjeras", dijo Baldrini. "Se apunta muy a menudo a que «inmigración» es sinónimo de «amenaza a la seguridad»", añadió. 
El comentario del rotativo, que comienza en tapa, para continuar en la página 2, dice también que "el clima de caza de brujas que se vive hoy en Italia -en el siglo pasado, uno de los países con más emigrantes del mundo-, también se refleja en el resto del Viejo Continente, que mirándose al espejo descubre que la xenofobia no ha muerto".

Sacando provecho de las inevitables fricciones que produce la multiplicidad de culturas y de las contradicciones de las políticas inmigratorias, los partidos xenófobos, que difunden mensajes de odio, aumentan y conquistan asientos no sólo en los Parlamentos nacionales, sino también en el europeo. 

La neutral y pacífica Suiza fue la última en llegar al "club": en las elecciones de octubre, el partido del ultrapopulista Christoph Blocher se consolidó ampliamente, tras haber conquistando el 29% de los votos. 

Toda su campaña electoral se había jugado sobre el tema de la inmigración, con publicidades abiertamente xenófobas, como una con ovejas blancas que echaban del país al extranjero criminal, representado por una oveja negra. 

En Alemania, en tanto, desde hace tiempo se sigue con gran atención a la extrema derecha : si la galaxia de movimientos neonazis pareciera relativamente bajo control, el que preocupa es el NPD, el Partido Nacional Democrático.

Está legalmente registrado, obtiene fondos públicos por 1,4 millones de euros y tiene representantes en los parlamentos regionales de Sajonia y Mecklenburgo-Pomerania Occidental. 

En Francia, Jean-Marie Le Pen, que con su verba racista y antisemita inflama corazones, y hasta llegó a pedir la salida del país galo de la UE, sigue teniendo simpatizantes. 

Mientras en Polonia fueron los gemelos Kaczynski, Jaroslaw y Lech, hasta hace poco primer ministro y jefe de Estado, respectivamente, quienes encendieron una luz de alarma por su xenofobia y antisemitismo. 

Todo esto no ha hecho más que inquietar a los inmigrantes. Muchos de ellos, incluso algunos que tienen los papeles en regla, piensan en volver a su país de origen.

Fecha: 16/8/2017 | Creado por: Bruno Patricio
Categoria: Libros y Guias
Etiquetas: nueva, escuela, secundaria