A continuación encontrarás dos textos que te ayudarán a comprender las ideas principales de esta ideología obrera surgida a mediados del siglo XIX

TEXTO 1

Socialismo Utópico:

Al mismo tiempo que los pensadores liberales celebraban el desarrollo industrial, otros intelectuales comenzaron a criticar la “deshumanización” de la sociedad burguesa y las injusticias sociales que provocaba el capitalismo. Las primeras luchas de los trabajadores que se organizaban para resistir ante la “explotación de los patrones” favorecieron el desarrollo de una nueva corriente de ideas a las que se llamó socialismo.

                Los franceses Saint-Simon, Charles Fourrier y Auguste Blanquie y el inglés Robert Owen consideraban que las nuevas formas de organizar el trabajo provocaban profundas desigualdades sociales. Proponían construir una sociedad en la que reinara la justicia y la igualdad, basada en la solidaridad y la cooperación entre sus miembros y no en la competencia y en el individualismo.

                Algunos de estos primeros socialistas confiaban en que podía alcanzarse una sociedad ideal, en la que la producción industrial estuviera al servicio de todos los hombres, por medio de la creación de comunidades en las que todos trabajaran solidariamente y en la que se repartieran equitativamente el fruto del esfuerzo. Suponían que estos buenos ejemplos servirían para que otros los imitaran y así, de manera gradual y sin conflictos, la sociedad industrial seria cada vez más justa.

Esa forma de imaginar los cambios sociales hizo que otros pensadores socialistas los denominaran “utópicos”, porque consideraban que sus planes optimistas eran irrealizables. Los socialistas alemanes Karl Marx y Friedrich Engels, por ejemplo, criticaron a los socialistas utópicos porque no plantearon una lucha frontal contra la burguesía capitalista. Marx y Engels afirmaban que la burguesía no accedería a compartir sus ganancias y que por esta razón, los trabajadores deberían organizarse para destruir su poder político y económico.

 

Marx y el socialismo científico:

El filósofo alemán Karl Marx (1818-1883) fue el más importante pensador socialista del siglo XIX. Se propuso, junto a Friedrich Engels (1820-1895),  elaborar una teoría científica del socialismo que superara las ideales de la “ciencia burguesa” y los utopismos de los primeros socialistas. Marx desplegó un vasto trabajo de investigaciones, cuyo resultado fue la publicación de obras sobre filosofía, economía política e historia, muchas de ellas destinadas a explicar la organización de la economía capitalista y a criticar las injusticias sociales. Sus escritos tuvieron un fuerte impacto en la sociedad de la época, en particular entre los trabajadores que comenzaban a organizarse en sindicatos. Los discursos de Marx a favor de la organización política y gremial de los trabajadores y de la lucha por una sociedad que no tuviera “ni explotadores ni explotados” lo convirtieron en un referente de las luchas sociales y del nuevo “proletariado revolucionario”.

Marx dedicó gran parte de su esfuerzo intelectual a estudiar y criticar las teorías de los “economistas burgueses”. Consideraba que los economistas como Adam Smith habían estudiado erróneamente al capitalismo como un orden natural, basándose en la idea de que el “individuo aislado” –como productor y consumidor independiente- representaba la verdadera naturaleza humana. Marx pensaba, por el contrario, que la producción capitalista sólo podía entenderse como una relación social y que era el resultado de la evolución histórica. El capitalismo no era entonces un sistema “regido por la leyes eternas de la naturaleza” sino que estaba sujeto a las “leyes históricas”. A partir de ello Marx sostuvo que la sociedad capitalista era uno de los tantos “modos de producción” que los hombres habían creado a lo largo de la historia, como resultado de las relaciones sociales que establecían entre sí. Esta idea era revolucionaria porque permitía pensar la historia como una sucesión “progresiva” de formaciones sociales que cambiaban constantemente.

La teoría marxista de la historia planteaba que la sociedad capitalista se derrumbaría de manera “inevitable”. Marx argumentaba que la burguesía, para poder seguir acumulando capital, debía crear cada vez más proletarios y aumentar la explotación. De este modo, aunque no se lo propusiera, la burguesía ayudaba a crear una clase social de desposeídos  -el proletariado industrial-, que se transformaría en la fuerza social que destruiría el capitalismo.La única forma de eliminar las diferencias de clase, pensaba Marx, era que los obreros tomaran el poder y aboliera la propiedad privada de los medios de producción, porque ese era el origen de la explotación.

En medio de un contexto de desarrollo de la ciencia para Marx su análisis poseía un sustento científico, basado en su análisis histórico-económico.  Su manera de explicar los cambios sociales se basaba en los principios del método dialéctico.

La dialéctica era una forma de interpretar los cambios históricos que había propuesto el  filósofo alemán Hegel. Marx, influenciado por sus ideas, expuso una visión dialéctica de la historia. Esta consistía en estudiar los cambios históricos como resultado de  “conflictos” y “contradicciones” que se producían en una sociedad. Para Marx, el conflicto más importante de se producía en el seno de una sociedad era la “lucha de clases”, es decir el enfrentamiento entre clases sociales con intereses enfrentados. Para él era la lucha entre “explotadores” y “explotados”, entre “clase dominante” y  “los dominados”, era el principal motor de la historia.

De acuerdo con este punto de vista Marx y Engels exaltaron los logros del capitalismo industrial y consideraron a la burguesía como una clase revolucionaria, porque contribuyo a destruir el antiguo orden feudal. Pero también advirtieron que las contradicciones internas de la sociedad capitalista en algún momento serian un freno para el progreso. Entonces es proletariado debería organizarse para tomar el poder  y los medios de producción.

 

Estas teorías tuvieron una gran influencia sobre el movimiento obrero de los países industrializados. La idea de que había leyes “científicas” que permitían probar y predecir la crisis del capitalismo fue un poderoso argumento para que los trabajadores se organizaran y tuvieran confianza en el éxito final.

 

 

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TEXTO 2

Los precedentes: los socialistas utópicos
 
El espectáculo de la miseria obrera llevó a los primeros pensadores socialistas, que Engels calificó luego de "utópicos", a pronunciarse contra los valores del capitallsmo triunfante en Europa. Éste era para ellos un sistema condenable, porque daba lugar a la explotación de las trabajadores y porque estaba sometido a crisis frecuentes que generaban desocupación y más miseria. Pero fueron sobre todo las desigualdades provocadas por la concentración de la propiedad privada y de la riqueza en manos de una minoría lo que criticaban con más fuerza; ya que las consideraban generadoras de todos los otros males de la Sociedad Burguesa.
 
Así mismo, si rechazaban una sociedad desigual,los socialistas utópicos se preocuparon por buscar un nuevo sistema social y económico que garantlzara el interés general y que fuera más equitativo. Aunque hubo una gran diversidad de propuestas (casi una por cada pensador utópico) todos estaban de acuerdo en un puñado de propuestas fundamentales:
 
a) La sustitución dela propiedad privada de losmedios de producción por formas de propiedad colectiva (cooperativas, comunales, socialistas, etc.).
 
b) La defensa de la libertad, la democracia y la soberanía popular. En resumen, el compromiso para combatir la tiranía.
 
c) La necesidad de reformas para mejorar la situación de las clases populares. Propugnaban la intervención estatal, la protección de Ios niños y de las mujeres, la asistencia sanitaria, la Igualdad de los sexos, etc.
 
d) La existencia de la lucha social como un hecho inevitable. Definieron los conceptos de burguesía, proletariado y clase social, y comenzaron a perfilar la teoría de la lucha de clases, aunque diferían en las fórmulas revolucionarias para la transformaélón de la sociedad.
 
De entre los utópicos más significativos habría que citar a Robert Owen, que promovió la creación de un modelo fabril (New Lanark) que mejorara la condición trabajadora; Saint-Simon, que entrevió el conceptó de lucha de clases; y Fourier, que propuso un modelo de sociedad sin clases sociales.
 
El marxismo: los socialistas científicos
 
El pensamiento de Marx y Engels comprende tres aspectos fundamentales que no pueden ser singularizados sin incurrir en el peligro de empobrecertos notablemente. A pesar de la simplificación que esto colleva, estudiaremos el marxismo a partir de estos tres aspectos: el análisis del pasado (materialismo histórico, en su obra El Manifiesto Comunista), la critica del presente (estudio económico realizado básicamente en la obra El capital); y el proyecto de futuro (Revolución SOcialista)
 
a) El análisis del pasado: el materialismo histórico.
Para Marx, el motor que hace evolucionar la historia es la lucha de clases. Toda la historia ha sido una lucha permanente entre las clases opresoras y las oprimidas. De este modo, la historia de la Humanidad ha sido la sucesión de diferentes modos de producción, que se caracterizan por la naturaleza de las relaciones de producción existentes (entre amos y esclavos, señores y siervos, patronos y obreros). A lo largo de la historia se han sucedido tres grandes modos de producción: esclavismo, feudalismo y capitalismo. El paso de un sistema al otro tiene lugar cuando las contradicciones y los antagonismos de clase en el interior de un modo de producción acaban destruyéndolo.
Entonces se configura una nueva clase dominante que controla los medios de producción y el aparato del Estado. El capitalismo no es para Marx el punto de llegada de la evolución humana, sino una fase más que es preciso superar para llegar a un nuevo modo de producción, el socialismo, en el que no existirán desigualdades sociales ni económicas.
 
b) Critica del presente: el análisis económico del capitalismo.
La necesidad de analizar el presente, es decir, el modo de producción capitalista, movió a Marx a realizar una critica de la economía politlca. Esta labor la llevó a cabo fundamentalmente en su obra magna: El capital. Según él, el elemento clave de la explotación capitalista es la plusvalía, que consiste en la apropiación por parte del capitalista de una parte de las ganancias que producen los obreros. Así, durante la
jornada laboral, el obrero trabaja primero para producirlas mercancías que equivalen a su salario. Pero después continúa trapajando, y este trabajo no pagado, constituye la plusvalía, única fuente de beneficio de los capitalistas.
 
c) El proyecto de futuro: la Revolución y la sociedad comunista.
Para poner fin a dicha explotación del hombre por el hombre, Marx proclamó la necesidad de que el proletariado, mediante una Revolución Socialista conquistase el poder politico y económico y crease un nuevo Estado obrero al servicio de los trabajadores. Esto daria lugar a un nuevo modo de producción (socialismo), en el que no existiría propiedad privada, ya que la primera misión de la revolución sería la socialización de la propiedad, que pasaría al Estado. Ahora bien, el socialismo era para Marx tan sólo una etapa intermedia, ya que la desaparidón de las diferencias sociales supondría la disolución de las ciases sociales. Y como no habría ciases, el Estado seria
innecesario, porque el Estado es la expresión de la dominación de una clase sobre otra. Poco a poco el Estado se iria autodisolviendo para dar paso a la sociedad comunista, es decir: igualitaria, sin clases y sin Estado.
 
Fuente: Docentes de Ciencias Sociales
Fecha: 2/10/2017 | Creado por: Andres Ivan
Categoria: 3er. trimestre