El estrés no es malo en sí mismo, todo depende de la cantidad a la que se pueda estar expuesto.

Su ausencia sería terrible para los seres humanos, a pesar de que si no se lo combate puede matar a un ejecutivo o a un desempleado. ¿Dónde está, entonces, el beneficio que aporta el estrés?

Si un vertebrado cualquiera, incluso un humano, debe huir, su cuerpo se prepara inmediatamente para esa acción. Las glándulas suprarrenales liberan adrenalina a la sangre; como consecuencia, el vertebrado sufrirá taquicardia, aumentará el flujo sanguíneo de los músculos esqueléticos, a expensas de otros órganos. La piel suele volverse blanca en los sustos, ya que gran parte del flujo sanguíneo se dirige a los músculos del esqueleto; también es bastante común que se "corte la digestión", por la misma causa.

En definitiva, una dosis moderada de estrés estimula y multiplica no sólo los recursos físicos del individuo, sino también los intelectuales. Es lo que muchas veces sucede cuando se está en situación de examen, que exige de nosotros una respuesta adecuada. Sin estrés, no hay progreso, no hay invención ni evolución ni aprendizaje, dicen algunos expertos.

Estudios realizados con chimpancés demostraron que si éstos se encuentran un poco estresados por el hambre, se ven impulsados a resolver el problema del acceso a la comida. Es así como logran utilizar una rama como "herramienta" para bajar un racimo de bananas ubicadas a una altura inaccesible para ellos. Estos experimentos demostraron que un poco de estrés lleva a buscar soluciones o a enfrentar problemas.

Sin embargo, en otras ocasiones, el estrés puede volverse en contra del individuo y, para ejemplificarlo, no hace falta recurrir a chimpancés. Muchas veces estamos sometidos a presiones laborales, en las que la competitividad es feroz y determinante para mantener ese trabajo, o donde la autoridad es siempre padecida y jamás ejercida. Otras veces, la presión sobre el desocupado produce el mismo efecto que la del ejecutivo viviendo "a mil por hora".

En todos estos casos, la capacidad de "emprender la lucha o la fuga" se vuelve en contra del individuo: el ácido clorhídrico segregado en exceso produce úlceras, el músculo del corazón se llena de pequeñas lesiones que podrían terminar en un infarto y el aparato inmunológico se vuelve torpe en su tarea de defender al cuerpo. Según algunos especialistas, el estresado crónico vive una relativa inmunodepresión y se enferma con facilidad. 

 

1. Con la información brindada en el texto y la siguiente imagen, redacten un breve texto comparando la comunicación en el sistema nervioso con la del sistema endocrino. Tengan en cuenta la velocidad de la respuesta, órganos efectores, el tipo de "mensajero".

2. Con ayuda del apunte teórico indica cuál es la hormona relacionada con el éstres y qué glandula la libera.

3. ¿Cuál es el efecto de un aumento de esta hormona en el organismo? 

Fuente: Equipo de Docentes de Biología
Fecha: 28/4/2017 | Creado por: Gabriela Amancay
Categoria: Sistema neuroendocrino
Etiquetas: