Introducción al realismo.

Introducción al Realismo.

Imaginar mundos posibles

Las narraciones literarias crean una realidad posible: ese mundo creado es siempre una construcción de la imaginación, que obedece sus propias reglas. Así, un personaje no tiene por qué actuar como esperamos que actúe en el mundo real, porque sus acciones siguen las leyes del relato y no las leyes de la vida.

Los relatos realistas están construidos de un modo tal que crean la ilusión en el lector de que el mundo que muestran es como el mundo en que vivimos y del que tenemos experiencia.

 Se denominan “realistas” justamente porque la forma en que están narrados los hechos crea en el lector la “ilusión” de que todo lo que está leyendo puede formar parte de la realidad (por ejemplo, un hombre se reencuentra con un viejo amor; una chica debe enfrentar a su familia  para lograr lo que desea, etc.). Pero no por eso hay que creer que sus historias hayan sucedido en la realidad; suelen ser ficción.

Las narraciones realistas llegan a su expresión más perfecta en la segunda mitad del siglo XIX  europeo: domina entonces la idea de que la razón puede explicar causalmente  la vida del hombre en sociedad y su interacción con la naturaleza.

 

¿Qué recursos ayudan a crear el verosímil realista?

El narrador utiliza recursos que le permiten crear ambientes y climas para construir ese mundo realista:

·   Uso detallado de descripciones para mostrar con exactitud lugares, situaciones, comportamientos, etc. Por ejemplo, la descripción de las costumbres de un personaje.

·   Suele reproducir, analizar y denunciar los males que aquejan a la sociedad de la época. Por ejemplo, las diferencias sociales entre los distintos grupos.

·   Uso de un lenguaje que refleje la edad, la situación social, el origen de los personajes en cuestión. Por ejemplo, un adolescente hablará como tal y si fuera de un ámbito rural se notará en los términos que usa.

·   Las acciones establecen entre sí una relación lógica de causa-consecuencia. Nada sucede porque sí sino por alguna causa. Es importante tener en cuenta los conectores de causa- consecuencia:  porque, pues, entonces, por eso, debido a que, etc. Por ejemplo, un personaje sigue a otro porque quiere saber algo.

·   Mención de lugares precisos que existen en la realidad del lector. Por ejemplo, ciudades, países o pueblos.

·   Mención de nombres de personas de existencia real. Por ejemplo, algún prócer o personaje famoso.

·   Mención de fechas precisas y significativas reconocibles por el lector. Por ejemplo, la mención de alguna festividad patria, el año de una revolución.

 

AA.VV.. 2007, Lengua y Literatura 2, Para Pensar. Bs. As.: Kapeluz/Norma (adaptación)

 

Les dejo aquí un video que explica con mucha claridad qué es el realismo.

 

 

 

Gentileza de María Eugenia Alcatena y Guadalupe Tavella.

 

Fuente: AA.VV.. 2007, Lengua y Literatura 2, Para Pensar. Bs. As.: Kapeluz/Norma (adaptación).
Fecha: 28/3/2016 | Creado por: Patricia Norma
Categoria: Primer trimestre
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