“Ivo vio la uva y no vio al ave que, desde arriba, observa a la parra y no ve a la uva. Lo que Ivo ve es diferente de lo que ve el ave. Así, Paulo Freire enseñó a Ivo un principio fundamental de epistemología: la cabeza piensa donde los pies pisan”, con esta reflexión de Frei Betto -fraile dominico brasileño y teólogo de la liberación- el dúo Iconoclasistas nos invitó a incursionar en el mundo del mapeo colectivo.    

Enmarcado en la materia Investigación Social, disfutamos de un entretenido taller de la mano de Julia Risler y Pablo Ares, quienes desde hace más de diez años elaboran proyectos combinando el arte gráfico, los mapas y la investigación. El foco de la actividad estuvo puesto en que los estudiantes puedan conocer esta innovadora práctica para luego desarrollarla a través de un trabajo en clase.

“El mapeo es un dispositivo de comunicación que nos permite brindarle información a otra persona”, sostuvo Ares al comienzo del encuentro, explicando que se trata de una manera útil de llegar a ciertos sectores a los que muchas veces resulta difícil.  

Destacando la importancia de “hacer un vuelo de pájaro” para tener una mirada macro de lo que se desea retratar, Risler contó  que “el cuerpo humano es el primer territorio que cada persona conoce”.

Los especialistas -que realizan talleres de mapeo colectivo con agrupaciones sociales, estudiantiles, culturales y artísticas en distintas ciudades de Argentina, Latinoamérica y Europa- expresaron que su propósito es estimular la apropiación de esta práctica y que para ello es primordial dejar de lado los celulares y volverse a conectar con los sentidos y la realidad que nos rodea.   

“Con esta herramienta se hace foco en un tema de interés, se fomenta el diálogo entre los participantes y salen a la luz las distintas problemáticas que existen en un determinado lugar. La idea es pensar en dónde estamos parados, qué cosas no nos gustan y cómo podemos hacer para cambiarlas”, dijo Risler, al tiempo que Ares contó que para confeccionar los mapeos se utilizan papeles de calcar, lápices de colores, tijeras, íconos y pictogramas.   

Durante el taller, los especialistas enumeraron algunas de sus experiencias y nos invitaron a plantear nuestras inquietudes sobre el tema. “¿Qué requisitos hay que tener en cuenta para hacer un mapa?”, “¿con qué instituciones trabajan?”, “¿cuál fue el mapeo qué más les costó realizar?”, “¿qué carrera se estudia para poder dedicarse a lo mismo que ustedes?”,  fueron algunas de las consultas.

 Al cierre de la actividad, los despedimos con un cálido aplauso y nos quedamos pensando en qué temas nos gustaría plasmar en un mapa para analizar una situación que nos preocupe o nos llame la atención.

Fecha: 3/8/2018 | Creado por: Carolina
Categoria: Noticias 2018
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