Crimen cometido el 4 de noviembre de 1995

Un extremista judío esperó al Primer Ministro a la salida de un acto realizado en Tel Aviv, por la paz en Medio Oriente.   Le disparó a corta distancia en el pecho.  En el bolsillo de su saco, Rabin había guardado la letra de la Canción por la Paz que habían entonado hacía minutos miles de presentes en el acto.  La hoja quedó manchada con la sangre del gran estadista, que pagó con su vida todos los esfuerzos realizados por el logro de la paz en la región. 

Lo recordamos con el respeto que se le debe a los grandes de la historia.

El asesino cumple cadena perpetua en una cárcel de Israel. 

Fecha: 17/10/2013 | Creado por: Rita Beatriz
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